“La obra pianística de Amando Blanquer” por Marisa Blanes: “Una dècada sense Blanquer” (VII-Capítulo final)

 CabeceraPMB. En este último capítulo, extractamos unas reflexiones del compositor sobre su música e incluímos los títulos de los que consta su obra para piano. Ante todo también, mi agradecimiento a Marisa Blanes por habernos permitido incluir algunos fragmentos de su libro La obra pianística de Amando Blanquer, editado por la Universidad Politécnica de valencia en 2005. Un año después, publicó Amando Blanquer: Vida y obra (Una aproximación a su repertorio pianístico) que fue su Tesis Doctoral 2005 y Premio a la Investigación, editado por el Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert y la Diputación Provincial de Alicante.


REFLEXIONES DEL COMPOSITOR FRUTO DE SUS CONVERSACIONES CON MARISA BLANES (1)

“Uno puede ser a lo sumo personal, utilizando las técnicas universales y adaptándolas a su manera de ser”.

“Stravinsky, Bartok, Roussel usan técnicas compositivas muy similares, sobre todo en cuanto al lenguaje sonoro, pero siempre resultan inconfundibles”.

Amando Blanquer y Marisa Blanes

Amando Blanquer y Marisa Blanes

“Al hablar de influencias siempre pretende el compositor ser original, sin embargo no se pueden negar ciertas penetraciones, aunque sean producto del ambiente o de la propia admiración”.

“Cuando uno se hace más reflexivo busca encontrarse a sí mismo elaborando planteamientos diferentes a los que le han proporcionado métodos tradicionales de composición”.

“Messiaen me enseñó un método de trabajo que creo haber asimilado, transformado y hecho mío, la música de Messiaen es tan personal que resulta inimitable, en el tratamiento y contenido de mis ideas musicales hay siempre algo de Messiaen”.

Blanquer pretende hacer la música de su tierra, evocar la luz, el color, el perfume de la tierra mediterránea, pero ello no tiene nada que ver con el nacionalismo regional.

“Hay que conocer profundamente las técnicas de nuestro tiempo, asimilarlas y transformarlas en obras de arte”.

El compositor cita a Menéndez Pelayo:

“Detrás de cada hecho, o más bien en el fondo del hecho mismo, hay una idea estética, y a veces una teoría o una doctrina completa de la cual el artista se da cuenta o no, pero que impera y rige en su concepción de un modo eficaz y realista. Esta doctrina, aunque no se razone, puede y debe razonarse y justificarse, buscando su raíz y fundamento no sólo en el arranque espontáneo y en la intuición soberana del artista, sino en el ambiente intelectual que respira, en las ideas de cuya savia vive y en el influjo de las escuelas filosóficas de su tiempo”.

Portada de "La obra pianística de Amando Blanquer" de Marisa Blanes (UPV, 2005)

Portada de “La obra pianística de Amando Blanquer” de Marisa Blanes (UPV, 2005)

Esta conciliación de originalidad y condición, libertad y orden es uno de los pensamientos más firmes de la teoría artística del maestro santanderino y también de nuestro compositor:

“Considerando el arte como obra soberanamente reflexiva y no como producto de una fuerza ciega e inconsciente, no concibo obra alguna artística digna de este nombre que no pueda ser críticamente interpretada conforme a ciertos cánones que preexistieron en la mente de su autor, aunque el artista no se diese cuenta de ellos”.

Los motivos de su inspiración son muy variados, básicamente, la música viene inspirada por el instrumento que la articula, si es el piano, todo gira alrededor de sus posibilidades. Un mismo sentimiento, lo expresa de manera distinta según se trate de un coro, un violín, una trompa o una orquesta, creo que en ello va implícita una educación técnica capaz de formar y transformar las ideas según el medio elegido para expresarlas. Blanquer cree en la existencia de la inspiración. Pero cree también en el trabajo…

Recuerda el maestro las palabras que Schiller confió a Goethe:

“En mi caso la percepción aparece siempre sin ningún objeto claro o definido, sólo cristaliza después, hay cierto estado de ánimo musical que es anterior y sólo después sigue la idea poética, creo en la existencia de la inspiración, pero creo también en el trabajo. La música es fundamentalmente trabajo, un trabajo constante y cotidiano, la elaboración de una obra es un largo proceso”.

Esa amplitud y diversidad en la concepción de la música le obliga a ser independiente, teniendo como única norma la sinceridad en la creación y el hacer que: la música contenga mucha música, esa consigna que le inculcó su maestro francés Daniel Lesur.

 Olivier Messiaen (Avignon, 1908-Clichy, 1992), maestro e influencia en la música de Blanquer

Olivier Messiaen (Avignon, 1908-Clichy, 1992), maestro e influencia en la música de Blanquer

La música tiene que ser, ante todo y sobre todo:

“…una manifestación artística y no un jeroglífico, la música se dirige al hombre para proporcionarle sentimientos de goce, enriquecimiento espiritual, no para irritarle”.

Todo lo que expresa nos demuestra una profunda humanidad. Blanquer tiene una concepción humanista de la música, que pone al hombre como destinatario de un arte musical que sirve para enriquecerle, alguien dijo, y dijo bien, que la música nos hace mejores.

Cuando Debussy decía esta frase genial:

“Mi música está hecha para mezclarse con los hombres y las cosas de buena voluntad”.

¿No traducía una manera de estar en el mundo que podemos leer en sus obras? Es por su ethos, carácter ético del sentimiento musical, por lo que el músico se compromete con su arte.

Acabamos esta charla con las siguientes palabras:

“El objeto musical es una creación nuestra, es un objeto imaginario que nuestra conciencia afectiva hace surgir de los sonidos. La música siempre es una manifestación trascendente que intenta captar a través del objeto sensible, el objeto afectivo”.

Expresa los dos objetos fundamentales que el hombre puede tener en su vida: ser y tener.

“Afán de unidad, decía Santo Tomás: Ser y tener”.

SUS OBRAS PARA PIANO

TRES PIEZAS BREVES (1960). Dedicado al pianista valenciano Mario Monreal (Sagunto, 1938-Guadassuar, 2010).

  1.  Preludio.
  2.  Canción de cuna.
  3.  Estudio a dos voces.

VARIACIONES PARA PIANO (1963). Dedicado al pianista valenciano Perfecto García Chornet (Carlet, 1941-Valencia, 2001).

QUATRE PRELUDIS PER A PIANO (1975). Accésit de Honor al Premio Ciudad de Lérida, 1975. Dedicado al pianista Ricardo Viñes (Lérida, 1875-Barcelona, 1943).

  1. L’etern clarobscur.
  2. Impressió estival.
  3. Averany de la nit.
  4. Aquell món de joguina.

SONATINA NAÏF (1979). Dedicada a su hija Ana María.

  1.  El paseo (con las teclas blancas).
  2. Durmiendo a Pepirola (con las teclas negras).
  3. Jugando al escondite (con las teclas blancas y negras).

TRES HOMENAJES (1984).

  1. Cumbres (a Óscar Esplá).
  2. Perfumes (a Joaquín Rodrigo).
  3. Burlesca (a Manuel Palau).

UNA PÁGINA PARA RUBINSTEIN (1987). Encargo de Paloma O’Shea, presidenta de la Fundación Isaac Albéniz para conmemorar el centenario del nacimiento del famoso pianista Arthur Rubinstein.

(1). Tal como aparece en la presentación de este capítulo, el extracto pertenece al libro “La obra pianística de Amando Blanquer” de Marisa Blanes, concretamente de las páginas 30, 31 y 32.

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